Netskope: la IA aumenta la presión sobre la infraestructura de TI empresarial, mientras que la tecnología heredada enfrenta retos de resiliencia, rendimiento y seguridad
Madrid, 22 de enero de 2026 – Netskope (NASDAQ: NTSK), empresa líder en seguridad y redes modernas para la era de la nube y la IA, ha publicado hoy un nuevo estudio que revela que solo una minoría (38 %) de los directivos de infraestructura y operaciones (I&O) encuestados a nivel global considera que su infraestructura actual está preparada para hacer frente a las nuevas demandas que plantea la inteligencia artificial. Además, únicamente el 18 % confía plenamente en contar con el equipo y el presupuesto necesarios para satisfacer las expectativas de rendimiento, resiliencia y seguridad en sus organizaciones en esta era tecnológica.
Los autores del estudio realizaron entrevistas a responsables de I&O de distintas regiones y sectores, con el objetivo de analizar el nivel de integración de las actividades de TI con los objetivos generales del negocio. El informe concluye que es fundamental que la alta dirección y los equipos tecnológicos trabajen de manera más alineada para superar los posibles obstáculos operativos y avanzar en la modernización de la infraestructura, especialmente para abordar los retos que conlleva la adopción de la inteligencia artificial (IA).
- Expectativas crecientes: El 80 % de los responsables de I&O considera que la infraestructura de TI de su empresa es esencial para alcanzar los objetivos empresariales básicos y el mismo porcentaje ha visto aumentar las expectativas de los altos directivos en los últimos doce meses. El 83 % de los directores de I&O considera que las exigencias sobre ellos se han acentuado.
- Desconexión: casi dos tercios (el 63 %) de los encuestados de I&O se sienten muy alejados de las discusiones estratégicas que dan forma a las decisiones de TI, y el 20 % admite no tener una idea clara de los objetivos de su CEO o CIO. El 37 % describe su papel como «reactivo».
- Barreras recíprocas: el 61 % informó de que su director general se siente frustrado cuando la infraestructura de TI no es tan transparente o comprensible como le gustaría.
- Desajuste en la priorización y consecución de los KPI: los responsables de I&O creen que la alta dirección está más interesada en la seguridad, la visibilidad y el coste, y menos dispuesta a hablar de resiliencia o rendimiento. La mayoría cree que las expectativas de la dirección en cuanto al rendimiento (55 %), la resiliencia (58 %) y la seguridad (59 %) no son realistas teniendo en cuenta sus sistemas actuales, y se sienten menos preparados para influir en el control de la seguridad y el rendimiento.
- Estrategias reactivas: el 60 % de los líderes de I&O cree que su organización adopta una actitud defensiva de «si no está roto, no lo arregles» a la hora de invertir en infraestructura y operaciones de TI.
Aunque es indudable que la IA domina las conversaciones entre los directivos sobre la transformación digital y el crecimiento (y quizá sea clave para que el 65 % de los responsables de I&O crea que la infraestructura informática es más importante que nunca para el funcionamiento de su organización), la preparación para la IA no ha sido necesariamente la prioridad de los equipos de I&O. De hecho, la lista de prioridades de los responsables de I&O está encabezada por retos pendientes desde hace tiempo, como mejorar la seguridad y el rendimiento de las tecnologías de acceso remoto (43 %) y aumentar la visibilidad de las operaciones y el rendimiento de la red (35 %), por encima del trabajo destinado a facilitar la adopción de la IA por parte de la organización (34 %).
Mike Anderson, Chief Digital y CIO de Netskope, ha comentado los resultados del estudio de la siguiente manera: «La IA ha aumentado la necesidad de infraestructuras en las empresas a un ritmo que los sistemas heredados no están preparados para soportar. Nuestro estudio muestra que esta tensión se ha visto agravada por una creciente falta de comunicación dentro de las organizaciones. La alta dirección quiere tener una visión más precisa de la resiliencia y la preparación de sus entornos de TI, mientras que los equipos de I&O sufren una presión cada vez mayor para ofrecer rendimiento, seguridad y fiabilidad con unos recursos limitados. Para avanzar, es necesario traducir las decisiones sobre infraestructuras a un lenguaje empresarial para que los directivos puedan ver cómo la modernización reduce el riesgo, mejora la agilidad y prepara a la organización para adoptar la IA de manera segura y eficaz. Cuando las TI y la dirección comparten esta visión, la infraestructura se convierte en una ventaja estratégica y no en una limitación».
El estudio ofrece cinco recomendaciones para que los responsables de I&O estrechen sus vínculos con la alta dirección empresarial:
- Transponer las decisiones sobre infraestructuras a resultados de negocio (por ejemplo, hablar de agilidad y reducción de riesgos, en lugar de limitarse a términos tecnológicos como «despliegue de ZTNA»).
- Involucrarse más pronto y de manera más directa en la planificación estratégica para diseñar la infraestructura del futuro.
- Defender la simplicidad y la consolidación de las arquitecturas para evitar los «parches» reactivos.
- Crear visibilidad continua para la alta dirección mediante informes transparentes que desmitifiquen la «caja negra» del entorno de las TI.
- Posicionar la I+O como facilitadora de la adopción segura y rápida de la IA para reducir la ansiedad de la dirección y generar confianza.

